Con Amor Marla

Con Amor Marla

¡Buenos días, chicxs! Aquí os traemos el final de esta RONDA DE ENTREVISTAS A REFERENTES LGBTI EXTREMEÑXS. Como cierre, Mónica entrevista a Marla, una mujer trans, bisexual y escritora que, irónicamente, dice haberse quedado sin más ideas para esta entradilla.

¿Cuántos años tenías cuando descubriste que tu orientación sexual y tu identidad no eran normativas?

No hubo un momento de gran revelación, sino indicios a lo largo de la pubertad y, con más fuerza, de la adolescencia. La identidad transgénero fue más difícil de comprender y asimilar, pero oía los ecos y el confinamiento fue una etapa de autoanálisis inevitable.

¿Cómo fue enfrentarte a tu primera salida de armario? Tanto como mujer trans como mujer bisexual.

Respecto a la bisexualidad, me permití juguetear hasta que hubo algo que afirmar con seguridad. Ciertas amistades y el activismo ayudaron, pero no enfrenté muchos retos a nivel social por ello. En cambio, lo primero, la transexualidad, fue un asunto más peliagudo. En el ámbito familiar, más que nada, aunque quien lo sabe, lo ha aceptado. Por suerte, ya me había procurado buenxs amigxs que sabía que lo entenderían, lo aceptarían y estarían presentes si lo necesitaba. 

¿Has podido vivir tu orientación sexual con libertad, de una manera visible y segura?

Lo más complicado fue lo que sucedía dentro de mí, más que lo que percibía del resto de personas. La libertad depende de hasta qué punto lo externo nos parece una amenaza. A veces, es una amenaza muy real y hay que combatirla o ignorarla, luchar para que cada vez sean menor y tenga menos poder, pero otras, la gente que nos apunta con su odio nace y muere exclusivamente en nuestra imaginación.

 

¿Cuál es tu experiencia como mujer bisexual a la hora de tener relaciones? ¿Crees que tenéis la suficiente visibilidad?

Contaba con la relativa ventaja de ser percibida y de, hasta hace poco, performar una identidad masculina, de modo que aún no he sufrido ningún acoso por ser una mujer bi. Pero la visibilidad es esencial para reivindicar la propia existencia y aceptación. Es genial rodearse de personas de tu misma orientación o que se relacionan con normalidad con ella, pero también es fácil olvidar los prejuicios que pululan por ahí, así que nada de bajar la guardia y a reafirmarse cuando sea necesario.

¿Cómo ha sido tu experiencia en cuanto a cuestiones de tu transición? ¿Has sufrido transfobia en tu entorno?

En cuanto a mi entorno de confianza, más que transfobia, ha habido un aluvión de preguntas por pura ignorancia, fruto de la casi inexistente educación que se imparte sobre el tema. Las mayores dificultades me las he topado en el hospital de mi ciudad, cuyo personal tardó más de seis meses en derivarme al endocrino y poner todo el proceso médico en marcha. Soy de Don Benito, no de un pueblo de quinientos habitantes, así que sospecho que mi situación se ha repetido y se repite constantemente en cualquier localidad de Extremadura, ya sea de Cáceres o de Badajoz. Es muy importante pelear las citas, poner las reclamaciones necesarias y no comprar una sola excusa, nazca de la pereza, del prejuicio o de la ignorancia. Si eres más joven que yo o incluso menor de edad, que no te traten de idiota.

 

En cuanto a tu faceta de escritora, ¿en qué estás trabajando ahora mismo? ¿cómo es enfrentarse a este sector, desde el punto de vista de una mujer trans?

Estoy trabajando en una novela a la que, o bien quiero con locura, o bien la evito si me la cruzo por la calle. No he puesto el pie en el mundo editorial, pero espero que, si lo hago, no reciba un trato distinto por ser transgénero. 

¿Te consideras a ti misma un referente? ¿Cómo te sientes al respecto?

Me pregunto a diario si debo usarme a mí misma como referente de algo. Unos días serás tu mejor ejemplo para la vida. Otros, prefieres caminar por fuera de tu mente y buscar una respuesta que no te tengas que dar tú. Pero sigo viva, aun cuando mis expectativas o mi voluntad me suplican lo contrario a menudo, y eso tiene que significar algo. Ya sabéis, a seguir vivas y a querer a quien lo merece y a dejarse querer, que es lo que les jode.

¿Qué le dirías a una chica trans o bisexual que quiere salir del armario y no sabe cómo hacerlo?

Si ya lo tienes seguro (tranqui, no todos los días estarás segura al cien por cien, pero se sabe), primero calcula las dimensiones de tu armario. Habrá puertas pesadas y otras que lo parecen, pero que son de humo. Vas a salir de mil armarios casi todos los días. Fíjate bien en lo que hay fuera de él y en cómo enfrentarlo o lidiar con ello. Concédete momentos de debilidad, que así se aprende a superarlos en el futuro. Si algún día no te atreves a salir, investiga por qué, pero no te fustigues. Sea como sea, salir siempre merece la pena. Promesita.

Como mujer trans y bisexual empoderada, ¿qué consejo le darías a todas las personas LGBTI+?

Que se quieran, que salgan a la calle y que confíen en las buenas personas de su alrededor, pero sin pecar de tontxs. También que desarrollen una mirada crítica hacia los medios intolerantes y hacia aquellos que fingen no serlo. Sed listxs, valientes y, sobre todo, sed tiernxs. 

Tened en cuenta que lo más seguro es que ya seáis más fuertes que la gente que os odia.

Con amor, Marla.

 

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